El amor no tiene edad, pero sí etapas


"Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección."
Antoine de Saint-Exupery 

Cuando comencé con el blog, no tenía ninguna idea, estructura, ni modo en mi cabeza, pero cuando puse la cita de Robert Anderson al comienzo me gustó y me pareció una buena idea el comenzar y terminar cada entrada del blog con frases que me dijeran algo, y hoy, he querido empezar con esta frase de Antoine de Saint-Exupery que como muchos sabréis fue el autor de El Principito

El porqué de mi elección de hoy creo que es evidente, entiendo que toda persona que lleve ya un tiempo con una relación de pareja sabe que seguirán juntos sólo en el caso de que ambas partes miren y vayan en la misma dirección y eso no siempre es fácil.

Ayer comencé con mi historia, pero tampoco os conté demasiado así que os voy a seguir contando un poco mí. En mi caso, imagino que igual que en la mayoría, durante un tiempo fue bastante fácil seguir lo que nos dice Saint-Exupery, pero llegó un momento en el que yo personalmente dudaba de todo. Creo que el primer obstáculo en mi relación de pareja fue la diferencia de edad, porque aunque es verdad que el amor no tiene edad, creo que sí importan los objetivos que tiene cada uno; y en etapas diferentes los objetivos también suelen ser diferentes.

Como ya os conté, comena salir con mi pareja cuando tenía 16 años, pero lo que no os dije era que él tenía 24. Es decir, yo aún no sabía qué iba a estudiar (si es que iba a hacerlo) y él había terminado ya con sus estudios universitarios y estaba empezando a trabajar. Es decir, no nos encontrábamos en la misma etapa de la vida, pero eso por muy evidente que fuera, era difícil verlo al ser uno de los protagonistas de la historia.  

Se puede decir que mi actual pareja ha estado conmigo desde la primera decisión importante que tuve que tomar, la elección de los estudios. En aquel momento no me di cuenta, pero ahora desde la distancia del tiempo, veo claro que él tuvo su peso en mi elección, porque aunque mi intención era estudiar algo que requería cambiarme de comunidad autónoma y dedicarme a la investigación, terminé en mi misma provincia estudiando mi segunda opción solamente para poder estar con él los fines de semana. Evidentemente en aquel momento no sólo no me importó, ni siquiera me di cuenta de lo que pasó.

Creo que por hoy ya es suficiente, no quiero aburrir a nadie (si es que alguien llega a leerme) y quiero terminar con esta frase que tan claramente dice lo que yo he descubierto no hace mucho. A ver si mediante estas líneas soy capaz de volver a disfrutar de mis diferencias con él.
“Un matrimonio excepcional no se da cuando se casa una “pareja perfecta”. Se da cuando una pareja imperfecta aprende a disfrutar sus diferencias.”
Dave Muerer